Pérdida de memoria en los ancianos

La pérdida de memoria es un trastorno, a menudo temporal, que provoca la incapacidad de recordar fechas, acontecimientos y compromisos o que ralentiza la capacidad de recordar experiencias o hechos pasados.

Es un déficit frecuentemente asociado a la vejez, pero también puede afectar, con mayor o menor gravedad, a personas sometidas a grandes tensiones, traumas, accidentes o que padecen enfermedades graves o intoxicaciones.

En este artículo trataremos la pérdida de memoria en las personas mayores,  sus causas y tratamientos.

Pérdida de memoria en los ancianos

Pérdida de memoria en adultos mayores: cómo se manifiesta

La pérdida de memoria en los ancianos puede manifestarse de muchas maneras. Pueden olvidar una conversación, quedarse en blanco al buscar una palabra, tener dificultades para planear o realizar tareas habituales, perder objetos o extraviarse en lugares conocidos.

En general, se considera que estas dificultades para recordar son normales si aparecen de forma esporádica y no interfieren significativamente en la vida diaria.

Son pequeños episodios de pérdida de memoria que, en la mayoría de los casos, no deben ser motivo de preocupación y suelen estar relacionados con el avance de la edad.

Sin embargo, cuando las dificultades de memoria son frecuentes y constantes, es aconsejable acudir al médico para averiguar la causa. 

Esta situación, precisamente, podría ser un indicador de enfermedades más incapacitantes, como el trastorno cognitivo leve o, en casos más graves, la demencia o la enfermedad de Alzheimer.

Así, los signos que deben preocupar van más allá de los olvidos y lagunas de memoria más insignificantes y tienen que ver con la esfera del comportamiento y las emociones. 

Hay que prestar atención, por ejemplo, a

  • dificultades crecientes para realizar las actividades cotidianas normales;
  • problemas para reconocer personas o lugares familiares;
  • incapacidad para concentrarse, emitir juicios, terminar discursos (porque se olvida de lo que se estaba hablando);
  • cambios de humor repentinos.

La pérdida de memoria en los ancianos puede ser un episodio transitorio, una condición estable o progresiva.

Dependiendo de la causa, la recuperación de esta facultad intelectual será total, parcial o nula: por ello, ante déficits de memoria que preocupen, es fundamental averiguar las causas de inmediato con la ayuda de un profesional.

¿Cómo se clasifica la memoria?

La memoria es un conjunto de funciones neurológicas que nos permiten codificar, almacenar y recuperar información. Puede ser a corto o largo plazo, consciente o inconsciente. 

memoria en adulto mayor

En función de estas características, podemos diferenciar

  • La memoria sensorial, vinculada a los sentidos del oído, el olfato, el tacto y la vista: en esta primera etapa, la información se almacena durante un tiempo muy breve (1-4 segundos).
  • La memoria a corto plazo (codificada como MBT), que retiene durante unos segundos (20-30) una cantidad limitada de información (llamada span), que la persona necesita inmediatamente.
  • La memoria a largo plazo (MLT), que es el archivo que guarda los recuerdos y la información del pasado, que va más allá del momento contingente. A su vez, puede distinguirse en declarativo, cuando se trata de un conocimiento expresable verbalmente, y procedimental, cuando tiene que ver con una acción.

Las causas de la pérdida de memoria en las personas mayores

La pérdida de memoria en los ancianos se produce, en la mayoría de los casos, por un deterioro cognitivo asociado al proceso natural del envejecimiento.

A esta situación se le suman otros factores relacionados con el estilo de vida y la salud, que pueden favorecer o agravar este proceso.

Estas causas pueden ser:

  • El consumo excesivo de alcohol.
  • La falta de actividad física.
  • El tabaquismo.
  • El estrés crónico.
  • La ansiedad o la depresión.
  • Los problemas de sueño.
  • El déficit de vitamina B12.

También existen otros factores que pueden provocar, aunque de forma transitoria, episodios de pérdida de memoria en las personas mayores.

Se trata de los denominados “factores externos” y están relacionados con el cansancio, la deshidratación, la hipoglucemia o el consumo de determinados medicamentos.

  • Dieta poco equilibrada o inadecuada.
  • Falta de descanso y sueño.
  • Cansancio crónico.
  • Deshidratación.
  • Hipoglucemia (bajada de azúcar en sangre).
  • Determinados medicamentos (ansiolíticos, sedantes, hipnóticos, anticonvulsivos o antihistamínicos).

Es bueno saber que algunas condiciones que pueden afectar a los déficits de memoria -como la depresión, el insomnio y las deficiencias nutricionales (situaciones que suelen darse en las personas mayores)- pueden aliviarse, e incluso resolverse, manteniendo un estilo de vida correcto, que incluya una dieta sana, variada y equilibrada.

La pérdida de memoria como síntoma de demencia o enfermedad de Alzheimer

La demencia es un trastorno mental degenerativo que produce un deterioro progresivo de las facultades mentales y afecta gravemente la calidad de vida.

Puede producirse por diferentes enfermedades, siendo la más frecuente la denominada enfermedad de Alzheimer.

La pérdida de memoria es uno de los primeros síntomas de demencia o enfermedad de Alzheimer, pero otros factores que también se suelen producir son:

  • Dificultades para hablar y para entender el lenguaje
  • Problemas para reconocer objetos o lugares.
  • Trastornos del comportamiento y del humor.
  • Aislamiento social.

Se calcula que la enfermedad de Alzheimer, en particular, afecta al 5% de los mayores de 60 años (unas 500.000 personas).

La enfermedad provoca un grave deterioro de las capacidades cognitivas, iniciando un proceso degenerativo irreversible que lleva al paciente a necesitar cuidados diarios y asistencia las 24 horas del día.

No poder recordar la información adquirida recientemente suele ser uno de los primeros signos de la enfermedad.

Sin embargo, a medida que avanza, los síntomas son cada vez más graves y provocan cambios en el comportamiento, dificultades en el habla, confusión creciente y pérdida de memoria.

En cambio, las personas mayores que sufren un deterioro cognitivo leve (una condición intermedia entre el envejecimiento natural y la aparición de la demencia) suelen tener problemas de memoria a corto plazo -una conversación reciente, el nombre de una persona que acaban de conocer, una nueva cita-, pero recuerdan bien las fechas y los acontecimientos pasados.

Pérdida de memoria, qué remedios tienen las personas mayores

Existen diferentes tratamientos para la pérdida de memoria en las personas mayores. Por ejemplo, se recomienda:

  • Hacer ejercicio físico y mental de forma regular.
  • Llevar un estilo de vida saludable, con una dieta equilibrada y rica en antioxidantes.
  • Tomar suplementos de vitaminas B y C.
  • Reducir el estrés y disfrutar de momentos de relax.
  • Dormir las horas necesarias y descansar de forma adecuada.
  • Acudir al médico si se presentan cambios bruscos o inusuales en la memoria.

Si te das cuenta de que los déficits de memoria de tu ser querido son cada vez más frecuentes, debes pedir una cita con el médico para averiguar la causa.

Sólo así se podrá determinar el tratamiento más adecuado para resolver el problema o gestionarlo lo mejor posible.

El médico comienza su intervención con la anamnesis del paciente y continúa con un examen objetivo, neurológico y del estado mental.

Se trata de un examen en el que la presencia de un familiar o cuidador puede ser de gran ayuda, ya que la persona mayor puede no recordar ciertos episodios de su vida cotidiana o no ser capaz de describir con precisión los síntomas que le alarmaron.

Si la pérdida de memoria está causada por el uso de un medicamento, por ejemplo, el déficit puede eliminarse modificando la terapia. 

Si, por el contrario, el olvido se debe al insomnio, al abuso del alcohol o del tabaco, o a los malos hábitos alimenticios, adoptar un estilo de vida más saludable puede ayudar a reducir estos episodios. 

Por último, si el médico sospecha de demencia o encuentra anomalías durante el examen neurológico, pedirá una resonancia magnética o una TAC (tomografía computarizada) para comprobar si hay otras patologías.

La importancia de la ayuda familiar en la pérdida de memoria

La pérdida de memoria es un trastorno que afecta a muchas personas mayores. Puede ser muy frustrante para ellos y sus familiares, ya que les impide recordar momentos importantes o incluso las actividades cotidianas.

empresa cuidadores de personas mayores

La ayuda y el apoyo de los familiares pueden ser muy útiles para afrontar este problema.

Los familiares pueden ayudar a las personas con pérdida de memoria de diversas maneras, por ejemplo anotando detalles importantes relacionados con su rutina diaria, como los medicamentos que debe tomar, los plazos burocráticos (pensión, facturas, etc.), los números de teléfono útiles, etc.

También será importante entrenar la memoria del anciano haciéndole participar en juegos de mesa y mostrándole álbumes y fotografías familiares.

El apoyo de los familiares y cuidadores se hace cada vez más indispensable en los casos de demencia o Alzheimer a medida que la enfermedad avanza.

En casos como éste, puede ser útil buscar apoyo en un centro de día para acoger a personas con estos problemas.

Ejercicios de entrenamiento de la memoria para personas mayores

El cerebro es un órgano que, para mantenerse en forma, necesita ejercitarse cada día: existen numerosas medidas para preservar el buen funcionamiento de la memoria durante el mayor tiempo posible y retrasar su declive.

Aquí están algunos de ellos:

  • Participar en actividades lúdicas propias de la edad, como juegos de memoria y de palabras, talleres creativos, actividades musicales.
  • Entrenar los cinco sentidos aportando información a la vista, el gusto, el oído, el olfato y el tacto para mantener vivos los recuerdos: ducharse con los ojos cerrados, por ejemplo, estimula las sensaciones táctiles, olfativas y auditivas; reconocer un objeto sin mirarlo -por tanto, sólo con la manipulación y, posiblemente, los demás sentidos- activa otros procesos además de la vista.
  • Escribir un diario, listas de palabras o actividades realizadas.
  • Cambiar los recorridos habituales para ir a comprar, a la oficina de correos, al café, etc.
  • Hacer una lista de la compra y pedirle que vaya a por ella.
  • Jugar a juegos de mesa como el dominó
  • Pintar, dibujar o hacer manualidades.
  • Escuchar música y bailar.
  • Ver fotos antiguas y hablar de los recuerdos que evocan.
  • Leer en voz alta.
  • Pasear al aire libre.

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En todo caso, es importante tener en cuenta que los ejercicios de estimulación cognitiva deben adaptarse a las necesidades y capacidades de cada persona.

El apoyo que una residencia de ancianos puede proporcionar para la pérdida de memoria en las personas mayores

Los cuidadores profesionales están especializados en el cuidado de las personas mayores con pérdida de memoria.

Pueden ayudarles a mantener una buena calidad de vida y les proporcionarán todo el apoyo necesario para afrontar este problema.

En algunos casos, la pérdida de memoria es un trastorno leve que no requiere mucha atención especializada.

Sin embargo, en otros casos, como en los de demencia o Alzheimer, se hace cada vez más necesario el apoyo de un cuidador profesional.

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Las personas con pérdida de memoria también pueden beneficiarse de la atención especializada que se ofrece en algunas residencias de ancianos.

Estas residencias están equipadas con todo lo necesario para garantizar un buen cuidado y una buena calidad de vida a sus residentes.

Para quienes, necesiten asistencia para un familiar con Alzheimer o patologías ligadas al deterioro cognitivo, muchas de estas residencias ofrecen programas de estimulación cognitiva y actividades dirigidas a mejorar la calidad de vida de sus residentes.

En resumen, la pérdida de memoria es un problema que afecta a muchas personas mayores. Puede ser un trastorno leve o, en algunos casos, una enfermedad grave como la demencia o el Alzheimer.

En cualquier caso, es importante buscar el apoyo adecuado para afrontar este problema de la mejor manera posible.

Los cuidadores profesionales y las residencias de ancianos pueden proporcionar el apoyo necesario para garantizar una buena calidad de vida a las personas mayores con pérdida de memoria.

Fuentes externas:

  • Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares, https://espanol.ninds.nih.gov
  • Asociación de Alzheimer, https://www.alz.org/?lang=es-mx
  • Federación Empresarial de la Dependencia, https://www.federacionfed.org/